domingo, 16 de abril de 2017

Nuevo Tratado

Estaba en un lugar frío y oscuro. Me sentía asustado y nervioso por lo que me podía pasar.
Siempre recordaré ese momento en el que robé muchas cantidades de alimentos...
Llevaba por lo menos 1 día sin comer hasta que vino un soldado a echarme la comida y me preguntó:
-¿Por qué estas aquí?
-Me pillaron robando comida para comer, estaba hambriento...
-Seguro que lo hiciste porque no tienes un amo que te cuide, que te dé un hogar, que te dé alimentos...
-Lo hice porque no tengo a nadie que me dé comida, me las tengo que buscar yo.
Entonces el soldado cogió la llave y me sacó de ese lugar tan escalofriante y me preguntó:
-¿Quieres que yo sea tu amo?
-Sí, le contesté tan emocionado.
Entonces mi amo me llevó su casa...
Todos los días me cuidaba, me alimentaba, jugaba conmigo, etc.
Lo que pasa, es que se iba a trabajar por la tarde y no volvía hasta la noche. Un día ya me cansé, me fui a la calle con mi amigo Manuel y dijimos:
-¿Qué hacemos en una ciudad tan grande?
Mi amigo Manuel fue a un sitio, sin decirme nada. Entonces le perseguí y lo perdí de vista por un instante...
Lo busqué pero no lo encontraba por ningún sitio y de pronto lo vi corriendo y me dijo:
-Corre, corre que te van a pillar.
Empecé a correr pero me cogió un hombre y en ese momento estaba muy cagado porque me podía pasar otra vez lo sucedido...
No me lo podía creer, estaba en el mismo sitio. Mi amo sorprendido me dijo:
-¿Qué haces aquí de nuevo?
-Que yo no he sido, le dije llorando.
-Tranquilízate y explícame lo que ha pasado.
Le conté todo lo que había pasado a mi amo. Lo entendió y me perdonó.
Mi amo dijo que a ver si podía pasar más tiempo conmigo por las tardes y así fue...
No volví a ver a mi amigo Manuel y el hombre que me pilló entendió lo que había pasado y me pidió perdón.
Todo fue por culpa de Manuel y ahora ni da la cara...

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